Qué es y hasta donde llegará el Internet de las cosas

Se supone que en un futuro no habrá que explicar el significado de estas palabras, porque el Internet de las cosas estará integrado en nuestras vidas, como lo está ya el teléfono móvil o Internet.

Internet de las cosas o “Internet of Things” “IOT” es la conexión por medio de Internet de los objetos que nos rodean para que interactúen con nosotros o realicen tareas automáticamente en base a nuestro estilo de vida y costumbres.

Cómo funciona.

circuitos y chips el internet de las cosasTodo este sistema funciona gracias a pequeños chips y circuitos, acompañados en algunos casos de sensores de todo tipo, que se encargan de convertir nuestras necesidades y costumbres en órdenes para todos los aparatos que nos rodean.

 

Todas las cosas que funcionan bajo el mando del Internet de las cosas son reconocidas por medio de una dirección IP. Esta IP es el equivalente en los humanos al nombre de una persona, o más bien a su DNI.

En la actualidad hay varios ámbitos en los que se está desarrollando con especial celeridad. Uno de ellos es el de la movilidad y el control de las infraestructuras de las ciudades, los coches cada vez reciben más datos de las vías de circulación y del tráfico y son capaces de actuar en consecuencia. En cuanto a las propias ciudades, controlan semáforos, puentes, trenes y cámaras de control del tráfico y seguridad entre otras.

medicina e internet de las cosas

 

Un sector muy importante en el que la evolución es continua es el control de la salud. Ya tenemos a nuestra disposición cientos de medidores biométricos que son capaces de controlar un sinfín de parámetros y entregar los resultados a nosotros mismos o a nuestros médicos.

 

En el sector de gran consumo, parece que de momento las cosas van más despacio, pero se espera que en un corto plazo el desarrollo en este aspecto cambie nuestra forma de recibir la información comercial y la forma en que adquirimos nuestros productos de consumo.

Todos estos avances, en teoría, están diseñados para hacer nuestra vida más fácil y cómoda, pero, como todo tienen una contrapartida y por eso hay detractores de estas tecnologías.

Las leyes, en este aspecto, todavía no están preparadas para lo que se avecina, sobre todo en lo que a privacidad se refiere.

Ahora mismo, nuestra privacidad en algunos casos ya se ve comprometida por las redes sociales y habrá que ver qué pasa cuando todas nuestras costumbres, tanto de ocio como de consumo, puedan ser utilizadas para prestarnos servicios relacionados con el Internet de las cosas. Todavía no sabemos hasta qué punto estaremos expuestos y cuánto seremos capaces de ceder de nuestra privacidad a cambio de los servicios “gratuitos” que nos ofrecerán las grandes empresas.

Otro dilema, es que la tecnología avanza con tal velocidad que la sociedad posiblemente no pueda asumir o reciclar los puestos de trabajo que puedan desaparecer por el avance de estas tecnologías.

todo esto ya sucedió con la Revolución Industrial, pero los avances y su implantación no fueron tan rápidos ni tan asequibles.

En cuanto a nuestra seguridad informática, habrá que ver cómo evolucionan las leyes y como se preparan las grandes empresas que van a tener muchísimos datos sensibles de los usuarios de estos sistemas. Al igual que avanzan estas tecnologías, avanzan los métodos para vulnerar las capas de seguridad informática para acceder a estos datos, que tendrán un elevadísimo valor económico.