La tecnología desechable

Este es un tema del que viene hablándose ya desde hace bastante tiempo, la tecnología desechable ha ido entrando en nuestras vidas sin darnos cuenta y sin que podamos remediarlo.

La sociedad de consumo nos impulsa a comprar cosas nuevas y cada vez más deshecha de nuestras mentes la posibilidad de reparar, sobre todo en lo que a tecnología y electrodomésticos se refiere.

Es muy típico que nuestro teléfono móvil sufra un accidente y se le rompa la pantalla, ¿que hacer?, ¿le cambio la pantalla en un servicio técnico, o me compro el siguiente modelo? Obviamente estamos mentalizados de la necesidad de tener tarde o temprano el modelo más nuevo de nuestra marca de teléfonos habitual, porque, ¿de verdad se puede vivir sin esos 0,3 megahercios que nos ofrece el siguiente modelo? ¡Pues claro que no!, no se puede vivir sin ese avance en nuestras vidas.

También hay que tener en cuenta, es que el servicio técnico me va a tardar en arreglar el móvil y el precio de repararlo es casi igual al de comprarlo nuevo.

Este caso, extendido a otros muchos sectores está creando un problema que crece tanto como los balances de resultados de las grandes empresas, ¿Qué hacemos con todos estos residuos?…

Otro problema es el de los aparatos que son diseñados con el Software o hardware programados para que empiecen a fallar a partir de cierta fecha, estos dispositivos, a partir de ciertas horas de uso empiezan a lanzar errores o simplemente dejan de funcionar sin motivo real, están preparados para que a partir de un tiempo de uso dejen de funcionar por un supuesto fallo mecánico, que por supuesto el servicio técnico de la marca reparará por un “módico precio” superior o muy cercano al coste de reposición del producto, ejemplo claro es el de una famosa marca de impresoras que además no se compromete a tener repuestos para sus aparatos 24 meses después de su compra.

Obsolescencia programada

Esto es lo que se denomina La obsolescencia programada o tecnología con fecha de caducidad.

La Unión Europea ha puesto cartas en el asunto, y ciertas empresas como Sony, Microsoft y como no Apple entre otras proponen que sólo sus servicios de mantenimiento informático puedan reparar sus máquinas, siendo uno de los ejemplos más descarados el del portátil de Microsoft “Surface Laptop” que directamente si lo quieres abrir para reparar o actualizar cualquier componente, te lo cargas.

En definitiva si queremos cuidar nuestro entorno más nos vale que acabemos con la tendencia de autodestrucción que estamos siguiendo y hagamos un uso más razonable de nuestros recursos, tanto nosotros los consumidores como las grandes empresas que crean los productos que consumimos.

2017-07-31T19:44:52+00:00 31 de Julio, 2017|